Coyoacán · Cuarto de juegos en casa
Hay cuartos de juegos. Y hay cuartos que piensan junto con tus hijos.
En Coyoacán transformamos una habitación convencional en un laboratorio vivo para dos hermanos de 2 y 4 años. Un espacio que no solo los entretiene, sino que los desafía a crear, moverse y reinventarse cada día.
El corazón del cuarto es una casita-estación equipada con muro magnético, pizarrón artístico y zona Lego: un rincón donde la motricidad fina y la imaginación trabajan juntas sin que los niños lo noten. Para el cuerpo, un muro de escalar y una alberca de espuma de alta densidad que absorbe toda la energía que un niño de 4 años puede generar.
Lo que hace único a este proyecto es su sistema de estructuras modulares de espuma: los niños pueden construir castillos, rampas o laberintos según el día, el humor o la historia que estén viviendo. El cuarto cambia con ellos. Nunca se vuelve aburrido.
Y todo fue construido con la solidez suficiente para que papá y mamá también se suban, se metan y jueguen de verdad. Porque los mejores momentos no son los que los padres observan desde la puerta, sino los que viven adentro.
Cuando termina la aventura, un sistema de almacenaje inteligente lo devuelve todo a su lugar. Porque el orden también es parte del diseño.
Los lambrines en azul profundo enmarcan todo con una sofisticación que no parece cuarto de niños. Parece el cuarto que toda familia debería tener.
¿Qué clase de mundo quieres construirle a los tuyos?