Texcoco · 300 m²
Hay espacios que entretienen. Y hay espacios que los papás no pueden dejar de contar.
En Texcoco construimos un ecosistema de juego de 300 m² alrededor de tres árboles monumentales: un puente de cuerdas suspendido, una casa elevada a 3.40 m, toboganes desde las copas, torres de escalada de casi 5 metros y una alberca de pelotas que parece no tener fondo.
Pero lo que más sorprende no es la estructura. Es que los niños no quieren irse. Y los papás vuelven.
Rincones de panadería, mercadito y disfraces convierten el espacio en una micro-ciudad donde cada visita es distinta. Un modelo pensado para generar experiencias que se repiten, se recomiendan y se recuerdan.
Esto es lo que construimos. ¿Qué tienes tú en mente?